En la búsqueda constante por incrementar el rendimiento y productividad de los equipos industriales, el mantenimiento predictivo emerge como una herramienta fundamental para programar adecuadamente las labores de mantenimiento preventivo y correctivo.
Un programa de mantenimiento predictivo correctamente instrumentado evitará el gasto innecesario en tareas preventivas o correctivas que, antes de aumentar la confiabilidad de los equipos, inciden en un incremento en el riesgo de fallas. La curva de la bañera, llamada de ese modo por su forma, fue primeramente concebida como una distribución de probabilidad de fallas por Weibull.